La tensión en Medio Oriente volvió a escalar en las últimas horas tras nuevos ataques militares entre Estados Unidos, Israel e Irán. Bombardeos sobre infraestructura iraní y ataques con drones y misiles en varios países de la región provocaron un fuerte aumento del precio del petróleo y encendieron las alarmas de la comunidad internacional.
El conflicto en Medio Oriente se intensificó luego de una serie de bombardeos realizados por Estados Unidos e Israel contra instalaciones estratégicas en Irán. Como respuesta, Teherán lanzó ataques contra objetivos militares y rutas energéticas en la región, lo que elevó el precio del petróleo por encima de los 100 dólares por barril y generó preocupación en los mercados internacionales.
Según reportes internacionales, los enfrentamientos ya han provocado miles de víctimas y millones de desplazados, mientras que varios países y organismos internacionales pidieron una desescalada inmediata del conflicto.
La situación también afecta al comercio mundial, ya que ataques en el Golfo Pérsico y amenazas sobre rutas petroleras clave podrían impactar en el suministro energético global.
